Panzerotti de remolacha y queso de almendras con clorofila de albahaca, perejil y espinacas

¡Hola canallas!

Hoy volvemos con otro plato cien por cien vegano que va a derribar uno de esos mitos que rodean a la gastronomía libre de productos de procedencia animal: la comida vegana es aburrida y sosa. Falso. Y os lo quiero demostrar con esta receta llena de color, sabores y, en definitiva, experiencias  que te harán no echar de menos carne, pescado o lácteos en tu plato: Panzerotti de remolacha y falso queso de almendras con clorofila de albahaca, perejil y espinacas.

Unos delicioso paquetitos de pasta fresca de un intenso color vino rellenos con una03022018-IMG_3354 deliciosa crema de almendras y, en el fondo, un aderezo de sabor fresco y un llamativo color verde que hará estallar tus papilas gustativas. Y lo mejor de todo: lleno de nutrientes, gracias a los ingredientes que hemos utilizado y a sus formas de cocinado.

Además, si has sido tan afortunado como yo y te han regalado una preciosa máquina para hacer pasta fresca en casa o ya la tenías de antes, es la ocasión perfecta para usarla, aunque si no la tienes, puedes hacerlos perfectamente con un rodillo y un poquito de paciencia.

¿Te he convencido? Pues prepárate, ¡aquí vienen los ingredientes!

Ingredientes (2 raciones)

Para la pasta fresca:

-180 gr. de harina de fuerza

-100 gramos de puré de remolacha

Para el queso de almendras

-100 gr. de almendras peladas crudas

-1/2 diente de ajo

-1/2 limón exprimido

-1 cdita. de levadura de cerveza desamargada

-1 cdta. de sal

-3 cdas. de aceite de oliva virgen extra

Para la clorofila

-150 gr. de espinacas frescas

-100 gr. de albahaca fresca

-50 gr. de perejil fresco

-1 cdta. de sal

-1 cdta. de maicena

-2 cdtas. de zumo de limón.

03022018-IMG_3359En primer lugar, vamos a preparar el queso de almendras. La noche anterior, pondremos las almendras en remojo durante 10 horas mínimo en la nevera. Transcurrido este tiempo, escurrimos bien y trituramos todos los ingredientes en una procesadora de alimentos. Añadimos aceite de oliva hasta obtener una textura similar a la del queso de untar. Reservamos en la nevera cubierto hasta su uso.

El siguiente paso es preparar la pasta. Cocemos un par de remolachas hasta que estén blandas pero firmes (unos 30 minutos). Pelamos en caliente y trituramos. Añadimos un poco del agua de la cocción para no perder intensidad de color hasta obtener una textura tipo puré. Reservamos hasta que se enfríe.

En un bol, mezclamos la harina y el puré de remolacha frío hasta obtener una masa que nos permita amasarla con las manos. Volcamos en una superficie enharinada y amasamos durante unos 10 minutos, hasta obtener una masa homogénea y lisa. Filmamos y reservamos en la nevera unos 30 minutos. Una vez transcurrido este tiempo, estiramos la masa con la máquina o a mano hasta obtener dos láminas más o menos iguales de unos 2-3 mm de espesor.03022018-IMG_3355

Con una cucharilla de postre cogemos pequeñas porciones del queso de almendras que teníamos reservado y las ponemos sobre las láminas de pasta con una separación de unos 8-10 cm entre montoncitos. Pincelamos la masa con un poco de agua y colocamos una lámina encima de la otra. Sellamos bien alrededor del relleno y cortamos con ayuda de un cortapastas. (Consejo: no tiréis la masa de los recortes, volved a hacer una bola y congeladla, así tendréis una vistosa pasta que solo tenéis que volver a estirar y cocer). Dejamos secar en una bandeja enharinada durante 1 hora aproximadamente. Pasado el tiempo los cocemos en abundante agua salada durante 3 minutos o hasta que floten.

Mientras tanto, preparamos la clorofila de hierbas. En una procesadora de alimentos metemos todas las hierbas frescas previamente escaldadas y escurridas con un poco de sal, el limón y agua y trituramos hasta obtener un puré verde homogéneo. pasamos esta mezcla por un tamiz para quedarnos con el líquido. Ponemos la mitad de la mezcla en un cazo y llevamos a ebullición. En la otra mitad, echamos una cucharadita de maicena y la disolvemos bien. Cuando hierva, añadimos la mezcla con maicena y apartamos del fuego. Removemos hasta que espese y reservamos.

Para montar el plato, pintamos el fondo con la clorofila y servimos los panzerotti encima. Espolvoreamos con un poco de ralladura de limón y…¡listos! Ya tienes un plato vistoso, rico, diferente, sano y cien por cien vegano.

¿Te ha gustado la receta?¿Has preparado pasta de colores en casa alguna vez?¿Conocías el queso de almendras? Déjame un comentario, dale al me gusta y comparte en las redes sociales y ya sabes…si se acaba el mundo…que nos pille en la cocina.

03022018-IMG_3360