Timbal de verduras de invierno asadas con quinoa y pesto de anacardos

¡Hola canallas!

Bueno, pues entramos en el mes de diciembre…y ya sabemos todos lo que eso significa: la Navidad está a la vuelta de la esquina. Y yo me pregunto ¿Hay alguna festividad en nuestro calendario en la que la comida esté tan presente? Yo creo que no. Por eso, y porque es nuestra primera Navidad juntos, empezamos hoy una serie de recetas con las que deslumbrar a la familia en estas fechas tan señaladas.

Y lo hacemos porque queremos huir de mesas llenas a rebosar de comida, de atracones 02122017-IMG_3157innecesarios, de largas jornadas en la cocina sin poder disfrutar de nuestros amigos y familiares y, como no, de gastos astronómicos que nos complican la ya empinada cuesta de Enero. Queremos que disfrutéis de unos platos en el que producto es el protagonista, donde la calidad se premia en detrimento de la cantidad (esto no significa quedarnos con hambre, ni mucho menos) y donde la tradición esta muy presente, eso sí, a nuestra manera, con nuestro toque “canalla”.

La primera receta que os traigo, además de rica, es sana y sencilla y, atención, vegana. Sí, vegana, porque, a pesar de que tendremos carne la semana que viene, todos tenéis derecho a disfrutar de una Navidad como Dios manda ¿o acaso pensabais que la opción vegana es aburrida? Os aseguro desde ya que no, y vamos a derribar ese muro con este apetecible timbal de verduras de invierno asadas, en el que encontraremos diferentes colores, sabores y texturas. También tenemos la quinoa, que nos va a aportar una buena porción de proteínas de gran calidad y, para redondear, le vamos a poner un delicioso pesto de anacardos, el “wow!” para un plato que ya lo tiene todo. No me digas que no te mueres por probarlo…¡Pues vamos con la receta!

Ingredientes (4 raciones)

-1 boniato naranja grande

-1 boniato rojo grande

-2 remolachas medianas

-100 gr. de quinoa

-100 gr. de anacardos crudos

-100 gr. de albahaca fresca

-1 cabeza de ajos

-Aceite de oliva virgen extra

-Sal y pimienta negra

02122017-IMG_3160En primer lugar, vamos a asar la verduras. Lavamos muy bien las remolachas, los boniatos sin pelar.Pinchamos con un tenedor estos dos últimos y los metemos en una fuente de horno todos juntos. Acompañamos con media cabeza de ajo sin pelar, aceite de oliva, sal y unos granos de pimienta y horneamos durante unos 30-40 min a 180 ºC o hasta que los boniatos estén blandos. Una vez asados, pelamos en caliente y reservamos.

Mientras tanto, vamos a preparar la quinoa. Lo primero, es importante lavarla bien para eliminar una sustancia tóxica que la recubre y la cocemos a fuego medio bajo con abundante agua y sal durante 10-12 minutos. Escurrimos y reservamos.

Con el boniato aún caliente, preparamos un puré triturándolo con un poco de aceite del propio asado. Salpimentamos y reservamos. Pelamos y cortamos las remolachas y el boniato rojo en cubos de 1 cm de grosor aproximadamente. Aliñamos y reservamos.

Para el pesto de anacardos, trituramos 1 diente de ajo sin germen junto con la albahaca y02122017-IMG_3159 añadimos el aceite a hilo hasta que la mezcla coja la consistencia deseada. Añadimos los anacardos crudos machacados y salpimentamos. Si no queréis la opción vegana, podéis añadir un poco de parmesano al pesto.

Vamos a montar el plato. Con la ayuda de un aro de emplatar, ponemos el puré de boniato naranja en la base, bien apretado. A continuación añadimos los dados de remolacha y, encima, los de boniato rojo. Terminamos el timbal con la quinoa bien escurrida. Se puede comer a temperatura ambiente, pero si queréis darle un golpe de micro, es el momento. Para finalizar, añadimos el pesto de anacardos y servimos inmediatamente. ¡Listo para comer!

¿Os ha gustado la receta? ¿Qué tenéis pensado cocinar estas fiestas? ¿Sois más de mesa llena de platos o de un menú con entrante, principal y postre? Cuéntamelo en los comentarios, dale al me gusta y comparte en las redes sociales. Y ya sabes…si se acaba el mundo, que nos pille en la cocina.

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