Crema de calabaza y calabacín especiada

¡Saludos Canallas!

Esta semana volvemos con una receta estupenda con la que empezar una agradable comida o, simplemente, como principal para una cena ligera. Y, como no, de temporada. Esta deliciosa crema de calabaza y calabacín especiada, ademas de rica, es sencilla de preparar, sana a más no poder y respetuosa con esa dieta que empezaste al terminar la temporada de chiringuitos y que tus lorzas te estaban pidiendo a gritos.

De lo valores nutricionales del calabacín ya hemos hablado en otras ocasiones, así que, 10042017-IMG_2708vamos a centrarnos en los del otro protagonista de la receta: la calabaza. Esta hortaliza es con un gran valor saciante y altamente diurética por su gran proporción el líquidos, además de  fibra soluble, que mejora el transito intestinal. Es rica en beta-carotenos, vitamina C, potasio y licopeno. Además, sus semillas, han sido usadas desde largo tiempo en tratamientos para eliminar parásitos intestinales por sus propiedades vermífugas…y solo con 30 kcal. por cada 100 gr. ¡qué más se pude pedir!.

En cuanto a su historia, parece que su origen proviene de China, siendo cultivada en la antigüedad por babilonios y egipcios. En América, se encuentran indicios de su cultivo ya en el quinto milenio a.C., en la zona del actual Perú y Bolivia. Además de por su rica pulpa, la calabaza ha sido cultivada también a lo largo de la historia por su valor ornamental: en China e India se encuentran junto con cascabeles como instrumento musical, en ciertas partes de Sudamérica como recipiente para beber mate y también como instrumento, en España las podemos encontrar como contenedores para líquidos (Calabaza del peregrino), etc. Incluso en Haití, sobre el 1800, se utilizó como moneda de cambio.

Ahora que conocemos un poco más a nuestra amiga la calabaza, ya podemos pasar a la receta, ¿te quedas con nosotros? ¡Pues vamos con los ingredientes!

Ingredientes (4 personas aprox.)

-1 calabaza mediana

-2 calabacines medianos

-1 cebolla

-2 dientes de ajo

-1 rama de apio

-1/2 cdita. de cayena molida

-1/2 cdita. de jengibre seco o 1 trozo pequeño de jengibre fresco

-1 cdita. de curry

-1 cdita. de cúrcuma

-Aceite de oliva

– Sal y pimienta

Para decorar

– 4 rebanadas de un buen pan de molde

– Aceite de oliva

-Perejil

-Pipas de la calabaza

En primer lugar, vamos a asar en el horno las verduras. También se podrían cocer, pero 11042017-IMG_2733de esta forma vamos a obtener un sabor mucho más potenciado. Abrimos la calabaza a la mitad y quitamos todas las pipas (las reservamos). Pelamos y cortamos en trozos gruesos. Hacemos lo mismo con el calabacín, el ajo y la cebolla. Ponemos en una bandeja de horno con un buen chorro de aceite de oliva y sal y cocinamos a 180 ºC durante 40 – 50 minutos. Tendremos que comprobar que las verduras estén blanditas y la superficie empiece a dorarse.

Sacamos del horno y metemos en la procesadora de alimentos junto con la rama de apio y trituramos hasta obtener una crema suave, homogénea y algo densa (si nos gusta menos espesa, podemos añadir un buen caldo de verduras, eso va en gustos) Añadimos las especias y mezclamos bien.

En una sartén, tostaremos las pipas con un poco de aceite de oliva. A continuación,11042017-IMG_2743 quitamos la corteza al pan de molde y lo cortamos en cubos regulares para freírlos en abundante aceite hasta que estén dorados.

Una vez emplatada la crema (os recomiendo probarla templada), añadimos los picatostes, las pipas de calabaza y un poco de perejil picado y…¡a chuparse los dedos sin remordimientos!

¿Os ha gustado la receta? ¿Como preparáis vosotros la calabaza? ¿Conocías su historia? Cuéntamelo en los comentarios, dale al me gusta y comparte en las redes sociales. Y, como siempre, ya sabes, si se acaba el mundo…que nos pille en la cocina.