Pizza Margherita

¡Saludos Canallas!

Esta semana volvemos a Italia con una deliciosa pizza. Pero no vamos a hacer una pizza cualquiera, no señores/as, hablamos de la madre de todas las pizzas, la autentica, uno de los sabores más internacionales de Italia: la siempre rica Pizza Margarita, receta nacida a finales del siglo XIX, en honor a la reina Margarita de Saboya.

En mi casa, siempre nos ha gustado preparar y comer pizza casera, pero fue hace dos años cuando me enamoré por completo de la señora Margarita. Fue durante nuestro viaje de Luna de Miel a Italia donde descubrimos la autentica pizza. Gracias a las indicaciones de nuestra guía turística, descubrimos una autentica pizzería, fuera de los locales habituales dedicados a turistas, donde a cualquier masa con tomate por encima le llaman pizza. Fue en el siempre vibrante barrio del Trastévere, en Roma. Aun recuerdo el nombre de aquella pizzeria: Dar Poeta. Después de casi 40 mIMG_1080inutos esperando mesa, entramos en el local presidido por un imponente horno de leña que desprendía un olor indescriptible. Pedimos la pizza y, cuando llegó, casi nos echamos a llorar ¡Qué delicia!

Parece imposible que una elaboración que solo cuenta con 3 ingredientes básicos pueda ser tan reconocida en todo el mundo, pero es que está riquísima. Las claves, desde mi punto de vista, son dos: técnica y calidad.

La técnica nos proporciona una masa fina, crujiente y sabrosa. Ligeramente tostada en sus bordes y “deforme”, así es la autentica masa de pizza italiana. Que no os engañen: la mayoría de pizzas que podemos comprar precocinadas, por mucho nombre italiano que tengan, no tienen nada que hacer si las comparamos con una masa casera, por mucho “forno di pietra” que nos quieran colar. Creedme que merece la pena hacer nuestra propia masa, incluso, si te da pereza, puedes congelarla y ahorrarte un tiempo muy valioso.

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Por otro lado, tenemos la calidad de los ingredientes: siempre debemos utilizar tomates de calidad para hacer nuestra propia salsa…por favor, no utilices nunca tomate frito de bote. En cuanto al queso, nada mejor que la mozzarella fresca. y si es de bufala, receta redonda. Basta ya de ¿quesos? rayados insípidos que se reducen a aceite de palma con proteína de leche…hoy en día, puedes comprar una mozzarella fresca de calidad media por 1 euro la unidad, tu pizza (y tu salud) te lo va a agradecer.

El otro ingrediente indicutible de la pizza margarita es la albahaca. Obviamente, la mejor opción es utilizarla fresca, pero, si no dispones de ella durante todo el año o  quieres dar un toque diferente a tu pizza, puedes utilizar una salsa o pasta de albahaca, que es muy fácil de conservar y muy socorrida en estos momentos.

Y ya esta, estos son todos los ingredientes que lleva la autentica Margarita, aquí no cabe más innovación, no hagamos una pifia como la famosa paella con chorizo ni cosas por el estilo. Bueno, pues ya tenemos las claves para preparar una deliciosa pizza margarita, ahora ¡a mancharnos de harina! vamos con los ingredientes:

Ingredientes (2 personas)

Para la masa

500 gr. de harina de fuerza

7 gr. de levadura fresca de panadero

280 – 300 ml. de agua fría

12 gr. de sal

15 ml. de aceite de oliva virgen extra

Para la salsa:

500 gr de tomate pera maduros

2 dientes de ajo

1 cebolla mediana

2 cdas. soperas de aceite de oliva virgen extra

1 cdta. de azúcar

1 chorrito de vinagre balsámico

Sal, pimienta, orégano y albahaca, al gusto.

Para el topping:

2 Mozzarellas

Albahaca fresca

1 chorrito de aceite

Vamos a empezar con masa. En primer lugar, ponemos unos 100-150 gr. de harina en un bol y reservamos el resto. En un vaso, disolvemos la levadura en el agua. Hacemos un hoyo en el centro del bol y añadimos la mezcla de agua y levadura y mezclamos bien, dejando reposar durante mínimo 30 minutos en un lugar cálido para que fermente.

Una vez transcurrido este tiempo, añadimos el resto de la harina, el aceite y la sal y02072017-IMG_2909 mezclamos bien con una cuchara de palo hasta formar una masa homogénea. Amasamos bien sobre una superficie enharinada y procedemos a refinar la masa. Para ello, hacemos un “churro” que retorceremos, formando espirales, durante al menos 10 minutos. La masa se volverá elástica y manejable sin ser pegajosa. En ese momento, formamos una bola que cubriremos de harina y dejamos reposar otros 45 minutos, 1 hora en un lugar cálido.

Mientras tanto, prepararemos la salsa. En una olla, echamos el aceite y doramos los ajos finamente picados. A continuación añadimos la cebolla bien picada y sofreímos hasta que esté casi transparente. Añadimos los tomates picados en dados, el vinagre, el azúcar y las especias y cocinamos durante unos 5 minutos. transcurrido este tiempo, añadimos un vasito de agua y dejamos cocinar a fuego medio unos 30 minutos. Pasamos por la procesadora de alimentos y reservamos.

Tras finalizar la salsa, la masa ya habrá fermentado el tiempo suficiente como para darle forma. En una superficie enharinada, colocamos la bola de masa y con un rodillo vamos estirando de manera uniforme hacia todas las direcciones, dejándola con un grosor más bien fino, pero que no se rompa.

Precalentamos el horno calor abajo a 250 grados y precocemos unos 10 minutos, hasta que la superficie esté ligeramente dorada. Sacamos del horno y añadimos la salsa por toda la masa. Escurrimos bien la mozzarella con la ayuda de un trapo de cocina bien 02072017-IMG_2911limpio y cortamos en lonchas finas. Añadimos a la pizza y horneamos durante otros 10 – 15 minutos, hasta que el queso se funda por completo y empiece a gratinarse ligeramente. Sacamos del horno y añadimos la albahaca o la pasta de albahaca y dejamos reposar unos 5 minutos antes de comerla.

¡Ya estamos listos! ahora solo te queda preparar unas cervezas o un vinito bien fresquito y una magnifica compañía. ¿Te ha gustado la receta? ¿Cual es tu pizza favorita? ¿La preparas en casa? Deja tu comentario, dale al me gusta y comparte en las redes sociales. Y ya sabes…si el mundo se acaba, que nos pille en la cocina.

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