Sandwich Enzo (Queso con nueces, cebolla caramelizada y pan al vapor con semillas)

¡Hola canallas!

Hoy os quiero traer una receta con historia y nombre propio. Como algunos sabréis, hace casi 4 meses que vino al mundo la persona más importante de mi vida, mi hijo. Si me preguntaran, no sería capaz de describir las emociones por las que pasamos ese 29 de marzo de 2017: por supuesto, alegría, pero también nervios, miedo, orgullo…te sientes pletórico, pero también confuso por todo lo que pasa delante tuyo y que no terminas deentender ni asimilar.

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La alegría es tal que, en tu cabeza, se revuelven los recuerdos, todo pasa a cámara rápida y, cuando te quieres dar cuenta, tienes una mascarilla, una bata y unas tijeras en la mano, dispuesto a cortar el cordón que une a dos de las personas más importantes de tu vida y…ya, por fin, lo tienes en brazos y le pones cara a esa pequeña persona que ha sido el protagonista de tus desvelos y sueños durante nueve meses. Ya no eres hijo, ni marido, ni amigo, ahora eres padre…y que sensación más bonita.

Y vosotros os preguntareis “¿y que tiene esto que ver con la receta?” Pues veréis, a pesar de que por los nervios de la situación, algunos detalles terminan por escaparse, recuerdo como si fuese ahora el camino al hospital cuando mi mujer rompió aguas. Después de una visita a urgencias dos horas antes debido a las intensas contracciones, volvimos a casa cerca de las 12 de la noche. Nos disponíamos a relajarnos en el sofá y cenar algo, cuando de repente…mi mujer rompió aguas. Allí estábamos los dos, contentos pero asustados, con la cena a medio hacer y corriendo, de nuevo, camino al hospital. Con en estrés te olvidas de beber, de comer y, casi casi, de respirar. Pero tras la confirmación de que sí, de que estábamos de parto, me entró el hambre. En la solitaria sala de espera del hospital había una maquina vending de sándwiches, en la que la mejor opción, parecía ser uno de queso con nueces….iluso de mi. Creedme que no he probado un sándwich peor en toda mi vida…hasta el punto de mirar la fecha de caducidad pensando que estaría pasado, pero no, era así de malo aposta. El “pan” era una densa miga que se pegaba en el paladar y que tenia ese peculiar sabor a nevera que no gusta a nadie y el queso…bueno, mejor no os digo nada.

Como ya os he contado alguna vez, hay ciertas comidas que van ligadas a un momento de tu vida, a un recuerdo, y decidí que ese sándwich no podía hacer justicia a un momento tan importante como ese y me prometí hacer una receta que ocupase ese lugar especial en mis recuerdos. Y aquí la tenéis, espero que la hagáis, la probéis y os guste tanto como a mi, y, si es posible, que os traiga también a la mente tantos recuerdos positivos y alegres como los de ese día. ¿te quedas? ¡Pues vamos con los ingredientes!

Ingredientes (4 sandwiches)

Para el paté de queso y nueces:

100 gr de queso semicurado

100 gr de queso azul

125 gr de queso crema para untar

75 gr de nata

Nueces al gusto

Pimienta

Para el pan al vapor

100 gr de harina común

150 gr de harina integral

200 gr de agua

5 gr de levadura seca de panadería (o 15 gr de levadura fresca)

1 cdta. de sal

1 cda. de aceite de oliva

Mezcla de semillas al gusto

Para la cebolla caramelizada:

3 cebollas dulces

1 cdta. de azúcar moreno

1 vasito de vino blanco dulce

1 cdta de pimienta negra en grano

Sal y pimienta.

En primer lugar, vamos a preparar el paté de queso. Cortamos el queso semicurado y el azul en dados y picamos en la procesadora de alimentos. Añadimos la nata y mezclamos. Troceamos las nueces no muy finas y añadimos a la mezcla anterior. Salpimentamos y reservamos en la nevera hasta que lo utilicemos para que coja consistencia.25072017-IMG_2935

Mientras tanto, preparamos la masa del pan. En un bol, mezclamos el agua tibia y la levadura, disolviéndola bien. Añadimos el líquido a la mezcla de harinas y la sal, mezclamos y dejamos reposar tapado a temperatura ambiente durante unos 30 minutos. Transcurrido este tiempo, amasamos bien y formamos 4 bollos con la masa. Ponemos los bollitos en una superficie enharinada bien separados y dejamos reposar otras dos horas. Transcurrido este tiempo, cocemos en la vaporera durante unos 20 – 30 minutos.

Para la cebolla caramelizada, la picamos bien fina en juliana y pochamos en una sartén a fuego lento con aceite y una pizca de sal. Cuando la cebolla empiece a transparentar, añadimos el azúcar y removemos bien. Echamos el vino y la pimienta en la sartén y dejamos a fuego medio – bajo hasta que reduzca el liquido casi por completo.

25072017-IMG_2937Ya tenemos todos los elementos del sándwich, ahora podemos montarlo. Cortamos el pan a la mitad, añadimos el paté de queso y unas nueces ligeramente picadas. Añadimos un poco de lechuga cortada en chiffonade y una cucharadita generosa de la cebolla caramelizada. Listo para servir. Espero que disfrutes de esta receta tanto como la he disfrutado yo preparándola

¿Te ha gustado la receta?¿hay alguna comida que te recuerde un momento especial muy concreto? Pues no te olvides de dejar tu comentario, darle a me gusta y compartir en las redes sociales. Y, como siempre, ya sabes, si se acaba el mundo, que nos pille en la cocina.