Raviolis de calabaza, ricotta y jamón serrano con salsa de nueces.

¡Hola canallas!

Hoy os traigo una receta entretenida, de esas que hacen que toda la familia entre en la cocina y se lo pase genial, sobre todo los más pequeños. Y es que ¿qué hay más divertido que preparar tu propia pasta fresca en casa?. Además, como puedes suponer, el sabor no se parece ni por asomo a las típicas pastas industrializadas que puedes encontrar en cualquier supermercado. Y no se si será por la calidad de los ingredientes, o por el mimo que pones en cada paso, pero, si te animas y preparas esta receta, la pasta casera pasará a ser un “must have” en tu recetario personal.

En esta ocasión, nos hemos decantado por elaborar una especie de raviolis a “nuestra manera” (por favor, señores/as italianos, no me neguéis la entrada al país), ya que no tienen la forma típica de la gastronomía italiana. Para el relleno hemos preparado una crema con una calabaza asada y un poco de queso ricotta, o requesón. Para darle un poquito más de potencia al relleno, hemos añadido unos taquitos de jamón del bueno y ya, para culminar una salsa de nueces que redondean el plato.

Pero antes de seguir, vamos a conocer un poco más a nuestro ingrediente principal, la pasta. Aunque, indiscutiblemente, la pasta se ha convertido en una innegable seña de referencia de la gastronomía italiana, existe cierta controversia sobre su origen. La mayoría de investigadores apuntan a que, la pasta tal y como la conocemos hoy, aparece en Europa en el siglo XIII de la mano de Marco Polo tras regresar de uno de sus viajes por oriente. Sin embargo, como también señala la I.P.O. (International Pasta Organisation, sí, existe una asociación dedicada a la conservación y difusión de la pasta alimenticia…flipas), su origen se remonta bastantes siglos atrás. De hecho, apuntan a la cultura etrusca (siglo VIII a.C.) como la originaria de este nutritivo alimento, producido a partir de triturar diversos cereales y mezclarlos con agua para, posteriormente, hervirlos. Estudios recientes llevan los inicios de la pasta milenios atrás, hace 4000 años, en China, tras encontrar una especie de fideos finos y largos elaborados con mijo en una excavación arqueológica en las proximidades del río Amarillo (¿el primer plato de hormigas suben al árbol? ¡quién sabe!).

Sea como fuere, lo que si es cierto es que la pasta se convirtió en un alimento muy energético, rico y relativamente barato que se gano un puesto fijo en numerosas mesas durante la historia de la humanidad, llegando a su máximo esplendor en el siglo XVII, cuando en Nápoles aparecieron las primeras máquinas dedicadas a su producción y técnicas para su conservación.

Pues, sin más, vamos a ver que necesitamos para preparar unos ricos raviolis ¿te quedas?

Ingredientes (4 personas)

1/2 kg. de harina floja

3 huevos de corral ecológicos grandes

1 calabaza pequeña

1 cebolla

100 gr de queso ricotta

100 gr de jamón en tacos

1 diente de ajo

250 ml de nata para cocinar (18% m.g.)

200 gr de nueces

100 gr de queso curado

Sal, pimienta y aceite de oliva

En primer lugar, vamos a asar la calabaza. Para ello, la pelamos y la cortamos en dados regulares. La introducimos en una fuente apta para horno junto con la cebolla en cuartos y el diente de ajo entero. Acompañamos con un buen chorro de aceite de oliva, sal y pimienta y horneamos durante, aproximadamente 1 hora a 180 ºC.

29062017-IMG_2877

Una vez cocinada, trituramos hasta obtener un puré homogéneo y reservamos hasta que se enfrié. Añadimos el queso y el jamón y volvemos a mezclar.

Reservamos en la nevera. Para preparar la pasta, hacemos un “volcán” con la harina y en el centro añadimos los huevos ligeramente batidos. Vamos añadiendo harina de fuera hacia dentro hasta que se forme una masa. Al principio será muy pegajosa y líquida, pero que no cunda el pánico, a medida que añadimos el resto de harina se hace más manejable. Si los huevos son de calidad, obtendremos una bola amarillenta, de textura firme y que no se pega en las manos. Dejamos reposar entre 30 – 45 minutos envuelta con papel film para permitir que la proteína se desarrolle y coja cuerpo.

29062017-IMG_2880

Pasado el tiempo, enharinamos la encimera y estiramos la masa con el rodillo hasta que quede lo más fina posible (si disponéis de maquina para hacer pasta, os ahorrareis bastante trabajo…pero se puede hacer sin ella). Una vez estirada, cuadramos la masa con un  cuchillo afilado y hacemos dos rectángulos más o menos iguales. En uno de ellos, disponemos bolas de relleno de un tamaño acorde al ravioli que queráis hacer, pero tiene que quedar suficiente masa por los laterales para cerrarlo bien y que no se salga. Una vez colocado el relleno, pincelamos un poco de agua entre los huecos y ponemos la otra plancha de pasta encima. Presionamos bien y cortamos con un corta pasta.

 

En una olla grande ponemos 3 litros de agua con 50 gr. de sal y cocemos durante, aproximadamente, 3 minutos. Sacamos los raviolis y reservamos un poco del agua de cocción.

29062017-IMG_2885En una sartén con un poco de aceite tostamos las nueces picadas ligeramente. Añadimos la nata y dejamos que se reduzca un poco. Añadimos un poquito del agua de cocción para ligar la salsa. Servimos los raviolis calientes con un poco de salsa y unas finas lascas de un buen queso curado y…¡listos! Ya tenemos todos los elementos.

Se que la receta es laboriosa, pero merece la pena, creedme. ¿Que te ha parecido la receta? ¿Habías preparado pasta fresca casera antes? ¿Y raviolis? Cuéntamelo en los comentarios, dale a me gusta y comparte en las redes sociales…y, como siempre, ya sabes, si se acaba el mundo, que nos pille en la cocina.