Zanahorias asadas con su pesto

¡Hola canallas!

 

Hoy os traigo una receta que va perfecta como guarnición o como entrante ligero ahora que comienza el verano (¡qué calor!). El protagonista esta vez es la zanahoria, hortaliza 11042017-IMG_2710nutritiva donde las haya y, además, como no, de temporada. Estas son de la huerta, más frescas imposibles, pero es una de las pocas verduras que podéis encontrar de calidad durante todo el año. Culti-consejo: si decides cultivarlas tu mismo, no cometas el error que cometí yo de plantarlas muy juntas, porque se te van a quedar enanas, créeme. Por supuesto, esto no afecta a su sabor, pero al final tendréis mas tallo que raíz.

Debido a estas circunstancias, decidí preparar una receta en la que las zanahorias se pudieran comer enteras y alguna manera de aprovechar los tallos, así que hemos preparado un delicioso pesto inspirado en esta receta de la web “La Hoja de la Albahaca”. ¡El resultado es delicioso! Suave y con un ligero dulzor propio de la zanahoria. Pero antes de meternos en la cocina, vamos a informarnos un poquito sobre nuestro ingrediente principal.

 

 

La zanahoria pertenece a la familia de las umbelíferas y proviene de la domesticación de las especies provenientes de Europa y de Asia sudoccidental, aunque la zanahoria originaria proviene de Irán. La primera referencia escrita de esta hortaliza se remonta al siglo I, cuando era cosechada por sus hojas y aromáticas semillas, no por la raíz, que es lo que consumimos en la actualidad.

En Europa fueron  introducidas aproximadamente entre el siglo VIII y X y eran de varios colores. Será ya en el siglo XVIII cuando nace la zanahoria naranja en los Países Bajos, a través de la selección de frutos con este característico color para homenajear a la real casa de Oranje.

Es un excelente alimento a nivel nutricional, ya que nos aporta una importante cantidad de vitaminas y minerales: vitamina E, pro-vitamina A, vitaminas del grupo B, potasio, fósforo, calcio, yodo y magnesio. Además, es rica en carotenos, excelentes para nuestra vida y para broncearnos, ¿qué más se puede pedir? ¡Pues además está deliciosa! ¿Te quedas a ver la receta? Pues al lío:

 

Ingredientes (4 personas)

500 gr. de zanahorias pequeñas o babys con sus tallos

2 cebollas moradas

2 ajos

1 puñado generoso de nueces

50 gr de queso parmesano

Aceite de oliva

Comino molido

Sal y pimienta

 

En primer lugar, lavamos muy bien las zanahorias, cortamos los tallos y reservamos. En este caso no las hemos pelado porque son muy pequeñas y no es necesario. Cortamos la cebolla en finas laminas y las introducimos en la bandeja de horno junto con las 11042017-IMG_2721zanahorias. Añadimos los ajos machacados, comino, sal y un chorro generoso de aceite de oliva. Mezclamos e introducimos en el horno unos 40 minutos a 180 grados, o hasta que las zanahorias empiecen a estar blanditas pero tersas.

Mientras tanto, en un procesador de alimentos o similar, metemos las hojas de las zanahorias bien lavadas y secas junto con un buen puñado de nueces. Trituramos y añadimos el aceite de oliva y el queso rallado. Volvemos a mezclar hasta conseguir la textura típica del pesto. Salpimentamos y reservamos. Una vez las zanahorias estén en su punto, sacamos del horno y servimos junto con su pesto….¡y ya está!

Rico, sano y aprovechando toda la zanahoria. ¿Que te ha parecido la receta? ¿Sabías que podía aprovechar las hojas de la zanahoria? Cuéntamelo en los comentarios, dale a me gusta y comparte en las redes sociales. Y ya sabes…si se acaba el mundo, que nos pille en la cocina.11042017-IMG_2725