Crema de apio nabo y lentejas

 

¡Hola canallas!

Hoy os traigo una crema tibia para despedir estos últimos días fríos, antes del deseado verano. Además, el ingrediente principal, el apio nabo, es un gran amigo de aquellos que ya preparan la dichosa operación bikini, pues aporta pocas calorías (unas 20 Kcal por cada 100 gramos) y está cargado de potasio, clorina y fósforo.

Algunos os preguntareis: ¿qué demonios es eso del apio 25032017-IMG_1868nabo? ¿Un engendro de laboratorio creado por el hombre? ¿El resultado de una noche loca entre un nabo y un apio?….Pues no, y es normal que sea un gran desconocido en nuestro país, pues prácticamente su cultivo y consumo se restringe a Centroeuropa, donde es muy apreciado, sobre todo en Francia, Holanda y Reino Unido. En realidad, el producto que consumimos es la raíz de la planta, el apium graveolens, primo hermano del apio normal de toda la vida, pero en este no se utilizan ni los tallos ni las hojas y es fruto de la selección del apio silvestre, curioso ¿verdad?

Si os digo la verdad, lo compré de casualidad. Cuando vi esa bola marrón, nudosa y llena de tierra, la cogí y la olí y me llamó poderosamente la atención ese profundo pero dulce olor a apio y decidí comprarla. Surfeando por la web, encontré que se puede consumir tanto cruda como cocinado y que su uso principal es como guarnición de carnes o como protagonista de alguna sopa o guiso.

La verdad, la idea inicial de este plato era hacer una crema utilizando únicamente el apio nabo, pero me daba miedo de que el sabor fuera demasiado rotundo, así que, para suavizarla un poco y darle algo más de untuosidad, decidí acompañarla con lentejas. Creo que la idea fue un éxito, ¿me contáis que os parece? ¡Pues vamos con la receta!

Ingredientes (2 personas)

 1/2 raíz de apio nabo

150 gr. De lentejas cocidas

1 cebolla

50 cl. de nata para cocinar (o queso batido 0% M.G. para versiones light)

2 huevos cocidos

En primer lugar, pelamos y cortamos el apio nabo. Es bastante duro y nudoso, por lo que cuidado con los dedos. Lo cortamos en dados del mismo tamaño y reservamos un par de láminas para decorar. Pelamos y cortamos la cebolla grosso modo y pochamos en una olla con un poco de aceite. Cuando comience a hacerse, añadimos los dados de apio nabo y cocinamos unos minutos. Cuando estén medianamente hechos, cubrimos con agua y ponemos a cocer a fuego lento. No pondremos mucha agua para que la crema no se nos convierta en sopa.

Mientras tanto, cocemos las lentejas, que habrán estado previamente en remojo toda la noche. Cuando estén, escurrimos y reservamos. Cocemos los huevos y los picamos muy finito, como un picadillo para la típica sopa de pollo.

Cuando el apio nabo y la cebolla estén blandos, añadimos las lentejas (reservamos un puñadito para decorar) y trituramos hasta conseguir la textura deseada. Incorporamos la nata o el queso batido y sazonamos.

Freímos las láminas de apio nabo en abundante aceite y reservamos sobre papel de cocina. Montamos el plato: primero añadimos la crema de apio nabo y lentejas y acompañamos con el huevo picado y las lentejas. Finalizamos con las láminas de apio nabo frito y unas hojitas de perejil.¡Y ya está! La podemos comer calentita o un poco tibia, a mi me gusta más templadita.

Bueno canallas, espero que os guste la receta ¿conocíais el apio nabo? ¿Os apetece que hagamos alguna receta con otro producto poco conocido? ¿Cómo lo hubierais utilizado vosotros? Contádmelo en los comentarios, dadle al me gusta y compartid en la redes sociales, y ya sabéis…si se acaba el mundo, que nos pille en la cocina.

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