Arroz con leche de coco especiado

¡Saludos canallas!

Hoy nos toca postre, un arroz con leche clásico pero con esa vuelta de tuerca que nos gusta dar a las cosas para hacerlas diferentes, el toque “canalla”. ¡Ojo!, que esto no significa que las recetas clásicas no nos gusten, ni mucho menos, nos encantan (¡ay! que haríamos nosotros sin las recetas de nuestras madres…) pero, si algo ya es bueno de por sí, ¿por qué no tratar de mejorarlo?. De hecho, desde mi punto de vista, es de total importancia empaparse de la receta original, dominarla, hacerla una y otra vez hasta que, de manera natural, puedas (y debas) introducir cambios para  hacerla tuya. Esa es, en mi opinión, la base de la buena cocina: conocer, dominar, reinterpretar y asimilar. Y volver a empezar, una y otra vez. El peor enemigo en los fogones (y para casi todo) es el conformismo. Dicho esto, vamos a conocer los orígenes de este humilde, pero delicioso postre.

En la actualidad, muchos son los países que tienen postres con los ingredientes base de la receta que hoy nos ocupa (arroz y leche): en Turquía esta el sútlac, en Italia tenemos el risolatte, en Inglaterra el rice pudding, etc., por lo que es difícil conocer su procedencia exacta.

Incluso, en nuestro país, hay cierta controversia en lo que a su origen se refiere. Algunos expertos sitúan su origen en el conocido “Manjar blanco” medieval, elaborado con pechugas de pollo o gallina molida, miel, leche, almendras y azúcar. Como ya sabéis, la proteína de origen animal en el medievo solo estaba al alcance de las mesas más pudientes, por lo que lo cocineros más “canallas” de la época la sustituyeron por arroz para abaratar los costes y hacer llegar el plato al mayor número de bocas, popularizándose a finales del siglo XVI, principios del XVII.

Otra corriente afirma que  el origen de este postre se encuentra en oriente y que nos llego de manos del mundo árabe y de sus pucheros con arroz blanco y leche, por lo que sitúan su nacimiento en España en la zona de la actual Andalucía y, desde allí, se extendió por la Península hasta el norte del país, convirtiéndose en un postre tipicamente asturiano.

Sea cual sea su origen, no se puede negar que es un postre delicioso, sutil, aromático y nutritivo, de esos que, cuando sabes que al final de la comida te está esperando, haces hueco en el segundo para poder repetir. Pues nada, sin más preámbulos, vamos con la receta:

Ingredientes (4 personas)

-1 litro y medio de leche de coco

-200 gr. de arroz redondo

-100 gr. de azúcar moreno

-1 rama de canela

-la piel de una naranja y de un limón

-4 vainas de cardamomo

-2 clavos de olor

-1 cdta. de cúrcuma

-Para decorar: canela en polvo y coco rallado

En primer lugar, infusionamos la leche en una olla con la canela, las pieles de los cítricos,
las vainas de cardamomo (abiertas) y los clavos de olor hasta que hierva. Apagamos y dejamos reposar con tapa durante unos 20 minutos.

Mientras tanto, lavamos muy bien el arroz hasta que el agua salga limpia y clara. Escurrimos y reservamos. A continuación, retiramos las especias de la leche (yo las coloco en una bolsa para té, es mas sencillo que colarlo después o andar pescándolas), calentamos a fuego medio y añadimos el azúcar y la cúrcuma. Removemos hasta que se integre.

Una vez la leche caliente, añadimos el arroz y bajamos la intensidad del fuego a medio – bajo. Dejaremos cocer durante 40 – 50 min, hasta que el arroz este blandito. Es importante que durante este tiempo no paremos de remover el arroz porque tiende a pegarse al fondo y nos amarga el postre. Si viésemos que 17032017-IMG_1775necesitamos más líquido cuando el arroz se va hinchando, añadimos más. Hay que tener en cuenta que, una vez cocinado, el arroz seguirá absorbiendo la leche y os aseguro que no hay nada peor que un arroz con leche hecho un mazacote…

Una vez terminado, podemos decorar con canela molida y un poco de coco rallado, que resaltará el toque exótico de la receta. ¡Y nada más! Ya tenemos nuestro postre listo, perfecto para rematar una buena comida.

¿Qué te ha parecido?¿Te gusta el matiz que le aportan estas especias o prefieres el tradicional? Deja tu comentario, dale a me gusta y comparte en las redes sociales y ya sabes…si se acaba el mundo, que nos pille en la cocina.