El Chef sin sentido del gusto

¡Hola canallas!

Cuando pensamos en ciertas profesiones u oficios, las asociamos, inconscientemente, a determinados gestos o tareas que implican uno o más sentidos. Así, no podríamos imaginar un chófer sin sentido de la vista o un sumiller sin olfato. Pero, del mismo modo, tenemos músicos y compositores sin sentido del oído, como el magnifico Beethoven, que quedó sordo aproximadamente a los 50 años, cosa que no le impidió seguir componiendo “de memoria” algunas de sus mejores obras como  los últimos cuartetos para cuerda,  la Missa Solemnis o la 9ª Sinfonía.De hecho, Los músicos dicen que tocar las piezas de su último periodo, cuando ya presentaba una sordera grave, es como escalar el Everest en comparación con las de primer periodo, que eran algo así como subir una colina.

Este talento innato de algunos individuos para hacer arte aún privados de su sentido principal, también lo encontramos en el mundo de la cocina, concretamente en Grant Achatz, Chef y propietario del restaurante Alinea en Chicago, que llegó a ser el mejor restaurante de EEUU  según The World’s 50 Best Restaurants. El cocinero, que cuenta con 3 estrellas Michelín, perdió el sentido del gusto en 2009, tras ser diagnosticado de cáncer en la lengua. Pero esto no fue un impedimento para seguir desarrollando su actividad como chef y propietario de Alinea. El chef, que, al principio, prácticamente se resignó a dejarse morir pues no estaba dispuesto a pasar por una agresiva intervención quirúrgica que tampoco le garantizaría su total recuperación y arruinaría de manera definitiva su carrera, se sometió a una terapia experimental basada en radio y quimioterapia que, literalmente, calcinó sus papilas gustativas.

Vaya situación: uno de los mejores cocineros del mundo, alumno de propio Ferran Adriá,Achatz privado de su mejor arma para crear nuevos platos, el gusto… ¿os lo podéis imaginar? Además, con la presión de mantener todo el camino hecho durante su brillante carrera. Y no solo supo mantener sus logros, si no que se aventuró con la apertura de un nuevo local, Next, que fue galardonado nada más crearse como el mejor nuevo restaurante de los EEUU. Disputas aparte, el cocinero ha colaborado con Daviz Muñoz mientras Alinea se reformaba, creando un menú conjunto para DiverXo por el nada módico precio de, aproximadamente, 500 euros.

Tras ver el capitulo dedicado al cocinero del documental Chef´s Table, original de Netflix, hay que reconocer  que gran merito del trabajo recae en su equipo de cocineros y ayudantes, los cuales detectaron los problemas de Achatz cuando decía que añadieran más sal a los platos, a pesar de estar salados. Pero, por otra parte, fue la pasión por su oficio lo que hizo que el chef pudiera seguir ejerciendo como tal, creando originales platos “de oído” (como el que vemos en la foto: globos de helio sabor manzana, ahí es Alinea 2012 Balloonna’), únicamente con su creatividad y memoria gustativa. Sin duda, un ejemplo de superación, voluntad y pasión por la cocina.

Aqúi os dejo el link del capitulo de la serie de Netflix para los que tengáis cuenta y el tráiler de la temporada, para los que no, por si queréis echar un ojo y os pica el gusanillo. La verdad es que merece la pena.

Vosotros que opináis, ¿seriáis capaces de crear platos así de complejos sin poder probarlos y, lo que es más difícil, que estén buenos? ¿Conocíais el curioso y motivador caso de este cocinero? ¿os ha inspirado? Deja tu comentario, dale a me gusta y comparte en las redes sociales…y ya sabéis, si se acaba el mundo, que nos pille en la cocina.