La leche de la discordia

¡Hola “canallas”!

Hoy quería compartir con vosotros mi opinión sobre una noticia que, seguro que a muchos, no os suena a nuevo. Un restaurante vegano de Tarragona, El Vergel, impide la entrada al negocio de alimentos del exterior, “hartos” de que, entre estos alimentos, se cuelen algunos de origen animal que sirven para alimentar a niños y bebes, ya sea mediante potitos o leche infantil. Desde mi punto de vista, veo licito e incluso normal que se prohíba la entrada de alimentos del exterior (si fuese mi local, no me gustaría que alguien se sentara con su tupper y ocupase una mesa sin consumir. Un negocio es un negocio), lo que no puedo compartir, por muy defensor de los derechos animales que seas, es la entrada de potitos o leches infantiles por ser de origen animal. No me parece normal.

Como ya os comenté en otras ocasiones, sigo una “dieta flexiteriana”, con un consumo de carne y pescado muy esporádico, y la sigo para cuidar mi salud, por motivos éticos y porque me da la gana. Pero también soy padre y, ni a mi ni a nadie, nos deberían imponer la forma de alimentar a nuestros hijos. No voy a entrar en la discusión de si una dieta vegetariana o vegana es apta para niños y bebes, pero creo que tienen que existir ciertas restricciones. En teoría, no debería existir ningún problema en que un bebe siga una dieta en la que el consumo de productos de origen animal no exista, siempre y cuando seas un experto o sigas las pautas de un profesional y puedas cubrir todas las necesidades nutricionales de tu hijo. No sería el primer caso en el que un bebe, por la mala praxis de sus padres, pierde la vida o cae gravemente enfermo. Además, ¿acaso tu, yo, y todos los seres humanos no somos animales, por muy inteligentes que creamos ser?. La respuesta a esta pregunta, en lo que la alimentación se refiere, no es fácil: si reconoces que sí, es categóricamente imposible que un bebé alimentado con leche materna sea vegano, así de simple. Si reconoces que no, tu teoría sobre la igualdad animal queda tristemente desmontada.

Como ya he dicho antes, no voy a profundizar en si una dieta vegana es posible o recomendada para bebes (si os interesa, prometo profundizar más en siguientes publicaciones), mi intención es haceros reflexionar conmigo sobre los extremismos y las verdades a medias. Como padres, tenemos la obligación de cuidar por la salud de nuestros retoños, proporcionándoles una nutrición adecuada elegida por nosotros (puesto que ellos no pueden elegir) según nuestras preferencias y valores, pero teniendo siempre como único objetivo el bienestar del infante.

Y luego están las formas. Prohibir la entrada de alimentos de origen animal destinados a niños por promover, según sus dueños, la explotación de los animales destinados a este fin, no me parece ético y hace perder la razón de los argumentos expuestos. ¿Acaso comprueban que la cartera con la que pagan sus menús (que rondan 15€ por cabeza) sea de piel sintética?¿Aceptarían que entrase con un jersey de lana natural, por muy ecológica que sea? No, creo que no. Puesto que no preguntaron, ¿y si la leche que tomaba el niño era de origen vegetal o era de la propia madre? ¿y si le estaban dando leche de origen animal por alguna recomendación pediátrica? Señores, puedo compartir su opinión respecto a la explotación de los animales (aunque existan productos como la leche, huevos o textiles en los que no resulta difícil rastrear la calidad de vida de los animales de los que proceden), pero no pueden imponerla a sus consumidores, ya vayas al restaurante por probar nuevas experiencias o porque eres un vegano/a convencido.

Pongamos un ejemplo: decido montar un restaurante en el que los platos defienden un estilo de vida saludable, en el que la carta está perfectamente balanceada para lograr que tu, mi cliente, tengas un estado de salud impecable y que eso se note por dentro y por fuera, ¿sería lícito, ético o moral prohibirte la entrada porque tengas sobrepeso, colesterol o una delgadez extrema? No, no lo sería. Además, creo que, egoistamente, no sería viable como idea de negocio. Si te quiero convencer para que adoptes unos hábitos correctos, no creo que lo más productivo para mi marca sea prohibirte la entrada a mi local o reprocharte las consecuencias de tu estilo de vida y ganarme reseñas como la que ha dedicado al restaurante la madre afectada en la web de Tripadvisor.

Bueno cocinillas, mi humilde opinión aparte, me gustaría conocer la vuestra ¿os parecen razonables los argumentos expuestos por este restaurante? ¿apoyáis la decisión del restaurante o estáis del lado de la mamá? ¿os parece que dedique una entrada a la alimentación vegetariana y vegana en la infancia? Dejad tu opinión, dale a me gusta y comparte en las redes sociales.

Un saludo cocinillas y ya sabéis…si se acaba el mundo, que nos pille en la cocina.