Las 9 características de un cocinero “canalla”

Según la R.A.E., canalla se define como “persona despreciable y de malos procederes, gente baja, ruín” (qué feo ¿no?). Lejos de este concepto tan negativo, encontramos sinónimos como granuja, pillo…esta es la que pretende ser la esencia de este blog, de esta cocina. Y es que la ambigüedad de la lengua es tan hermosa…nos permite elegir la definición de sus términos según nuestros intereses. El concepto “canalla” en la cocina no es nuevo, ni mucho menos, pero, desde mi punto de vista, no cuenta con una definición fija, ni asentada. Por eso creo este post, como decálogo de lo que quiero transmitir en este  nuestro espacio. ¿Tienes lo que hay que tener para ser un “canalla” de los fogones?, ¿no?, ¡Pues apunta!

1. El dinero no es una excusa. Te encantaría tener todos los cacharros que aparecen en la tele-tienda y en innumerables programas de televisión dedicados a la cocina, ¿verdad? Pues prepara tela, y mucha. Si tu sueldo no alcanza para comprar mucho más que una Thermomix, eres de los nuestros. ¿De verdad consideras necesario tener una envasadora al vació último modelo o una garrafa de nitrógeno líquido para crear recetas espectacularesno-money-2070384_640? Te equivocas. Con un poco de ingenio, de conocimiento y de picardía puedes obtener resultados similares o incluso mejores, no desesperes. Invierte ese dinero en unos buenos cuchillos, menaje de calidad, un buen horno y céntrate en la calidad de los ingredientes. Además, muchas veces, los mencionados cachivaches en manos de amateurs para lo único que sirven es para crear efectos visuales, dejando de lado lo que verdaderamente importa: el sabor. Y esto nos lleva al siguiente punto.

2. El indiscutible protagonista de tus platos es el sabor. El sabor tiene que ser el indiscutible rey de tus platos. De nada sirve una presentación increíble si lo que has cocinado es soso, anodino, no transmite nada. Es la misma decepción que conocer a alguien bellísimo por fuera pero que sabes que está vació por dentro cuando abre la boca. spices-667116_640Cuando la gente pruebe tu comida tiene que sorprenderse, hay que crear una puñetera fiesta en su paladar. Utiliza ingredientes de calidad y poco conocidos, especias, contrastes, texturas…todo lo que esté a tu alcance, pero, por favor, no cocines algo “normal”, porque tu no lo eres.  Una vez domines el sabor, ocúpate en crear un emplatado que acompañe, pero nunca antes.

3. Ten paciencia y se constante. Todavía recuerdo la primera vez que hice pan en casa. Fue un fracaso, esa vez y las diez siguientes; cuando no estaba duro como el adamantium,15720971164_1ca11f8e4a no tenía corteza o, simplemente, sabía mal. Las risas entre mi círculo de amigos y familiares estaba garantizada si me animaba a hacer pan, una vez más. Pero en vez de tirar la toalla y pagar sesenta céntimos por una barra precongelada que, con toda la cara dura del mundo, anuncian como “recién hecha”, seguí intentándolo, añadiendo nuevos conocimientos, hasta conseguir un pan medio decente que, poco a poco, he conseguido mejorar. Esa es la clave del éxito. Da igual si cocinas, si estudias o si te preparas para correr una maratón: trabaja duro, ten paciencia y nunca te rindas.

4. Lee, investiga, fórmate. Tampoco te digo que te prepares una tesis sobre como cocer pasta, pero si que has de saber unas nociones bboard-597190_640ásicas: que la cocción varía según la calidad del grano, de la frescura de la pasta, etc. En Internet hay infinitos foros, páginas web, blogs de cocina. Sumérgete en ellos, compra libros (o quédate a pasar la tarde en la Fnac jipiando las estanterías en busca de recetas o técnicas, te van a mirar mal, pero es gratis…) o descárgalos, haz cursos o, simplemente, métete en la cocina y prueba cosas diferentes, disfruta y equivócate, pero equivócate mucho y aprende de tus fallos.

5. Se creativo, sorprende. ¿Qué puedes aportar nuevo a un plato? Da igual que sea un filete de kobe o el potaje de tu abuela, dale tu toque personal. En be-creative-2111029_640la cocina no se debe copiar. Puedes tener una receta de referencia (al fin y al cabo esto es una ciencia) o un cocinero fetiche, pero aporta algo nuevo. Come comida de otros países y culturas, empápate de nuevos sabores, de nuevas técnicas ¿ya las tienes? Pues bien, aplica lo aprendido a un plato que ya domines, verás como se vuelve en algo único y diferente.

6. Utiliza una libreta. ¿Cuantas veces has estado tumbado en el sofá o andando por la calle cuando, de repente, se te ocurre una receta fantástica para la cena con amigos que tienes la semana que viene? ¿Se te olvida algún inotebook-731212_640ngrediente cuando vas a la compra? ¿Cuántos gramos de harina llevaba ese bizcocho? Usa una maldita libreta. Yo tengo la mía o, en su defecto, el bloc de notas del móvil funciona bastante bien. Utilices lo que utilices, apunta siempre tus ideas, no dejes que se escapen, aunque parezcan absurdas, siempre hay tiempo de descartarlas.

7. Cuestiona todo. Lo que hoy es un dogma inamovible, mañana puede dejar de serlo. También pasa en la cocina. Antes de la cocina molecular, el lactato de calcio o alginato de sodio únicamente se usaba en los laboratorios y, ahora, son imprescquestion-63916_640indibles en la elaboración de las famosas esferificaciones. ¿Quien te dice que  una proteína tiene que tener, como norma, un hidrato de carbono como guarnición? ¿Por qué ese vino blanco que tanto te gusta no va a maridar bien con esa pieza de ternera? Cuestiona todo, pero desde la humildad. Puedes descubrir cosas maravillosas que hasta hace poco te parecían imposibles o fallar, pero, aun así, sabrás el motivo por el que algo no funcionó, y cuando sabes los porqués, nunca los olvidas.

8. Respeta el producto. No olvides que es el protagonista de tu plato y, aquí señor@s, si conviene invertir un poco de capital en un ingrediente de buena calidad. Utiliza productos quality-860524_640de temporada, déjate aconsejar por el pescadero/carnicero/frutero, compra en mercados locales, en tiendas especializadas. Respeta los ingredientes, todos son nobles sin importar su precio, desde la humilde acelga hasta la majestuosa langosta. Trátalos como se merecen.

9. Y por último…diviértete. No cocines por obligación, hazlo con pasión, escucha música mientras, pásalo genial. Ese entusiasmo se notará en tus platos, te lo garantizo.

Pues hasta aquí mis nueve humildes tips para ser un cocinero canalla ¿tu que opinas? ¿añadirías alguno más? ¿eres un autentico “canalla”? ¡Déjame un comentario con tu opinión, dame un me gusta y comparte en las redes sociales!

Un saludo cocinillas y ya sabeis…si se acaba el mundo, que nos pille en la cocina