Curry cremoso de garbanzos y tofu

¡Hola cocinillas!

Lo confieso: me encanta el curry. Y no solo por su sabor, también por el color que aporta a las recetas y por su versatilidad; va bien para un guiso, una carne a la parrilla, un pescado e, incluso, he llegado a ver algún postre con esta especia como protagonista. O bueno, mas que especia, mezcla de especias. No hay dos currys iguales: picantes, aromáticos, suaves, intensos…todo depende del conjunto de condimentos que se utilice para su elaboración o de su presentación (pasta, polvo), pero una cosa está clara, todos riquísimos y especiales a su manera.

Con la receta de hoy, vamos a intentar acercar un poquito del sudeste asiático a nuestras cocinas con un plato vegano que gustará incluso a los más carnívoros. Además de ser una elaboración sencilla que no dejará a nadie indiferente, tendremos un plato sano que cubre al completo las necesidades nutricionales de cualquier persona, con proteínas vegetales de alta calidad, hidratos de carbono de medio – bajo índice glucémico y grasas de origen vegetal, además de minerales como el calcio, el fósforo o el magnesio…¿qué mas se puede pedir?¿Te quedas?¡Pues empezamos!

Ingredientes (4 personas)

– 200 gr. de garbanzos cocidos y escurridos

– 120 gr. de tofu firme

– 500 ml. de leche de coco

– 400 ml. de agua o un buen caldo de verduras (opcional)

– Mezcla de especias (2 cdas. de curry en polvo, 1 cda. de cúrcuma, 1/2 cdta. de cayena en polvo, 1/2 cdta. de canela en polvo, 1/2 cdta. comino en polvo, 1/4 cdta. de nuez moscada en polvo, sal y pimienta, al gusto)

– Verduras (1 pimiento verde, 1 cebolla, 4 zanahorias, 1 nabo, 3 dientes de ajo, 1 tomate, 1 trozo grande de calabaza)

– 1 manojo de cilantro y perejil

En primer lugar, cortamos las verduras finamente y sofreímos ligeramente con un poco de aceite de girasol (también podemos usar de oliva, pero de poca acidez para no enmascarar demasiado el sabor de las especias). Cuando empiecen a soltar sus propios jugos y a dorarse ligeramente, añadimos la leche de coco junto con la mezcla de especias y cocemos hasta que las verduras estén casi en su punto. Si en algún momento observamos que nos quedamos sin líquido, podemos añadir el caldo o el agua (en la receta original no hizo falta porque nos gusta cremosito, pero también se puede hacer más estilo sopa).

Mientras tanto, calentamos una sartén a fuego fuerte con una gotita de aceite de girasol y cocinamos el tofu cortado en dados grandecitos hasta que quede bien crujiente y reservamos sobre papel absorbente.

Una vez cocinadas las verduras, añadimos el tofu cocinado y los garbanzos cocidos a la cazuela y bajamos el fuego al mínimo, lo justo para que se mantenga caliente y se mezclen bien los sabores. Cuando vallamos a servirlo, añadimos el perejil y el cilantro bien picados y…¡ya está!¡así de fácil! Podemos acompañar con un arroz blanco o, mejor aún, con unas tortitas de pan naan (indio) recién hechitas (ya os dejaré la receta).

Os animo a que lo preparéis y disfrutéis tanto como yo haciéndolo (y comiéndolo), ya no hay excusa para viajar sin salir de casa. Un saludo cocinillas y ya sabéis…si se va a acabar el mundo, que nos pille cocinando.

P.D. Gracias a todos por compartir las publicaciones y por vuestros “me gusta”, son de gran ayuda para saber si los contenidos que se publican os resultan interesantes ¡y de momento parece que funcionan!

14032017-IMG_1721